3. EL AMOR: EROS Y ÁGAPE.
El amor no se define en un solo camino, es algo intangible; se siente pero no se toca y crea un universo de ideas que es capaz de redefinir el mundo de muchos para bien o para mal. Eso es el amor, un conjunto de sensaciones que no tienen explicación lógica pero que transforman el mundo.
Rompieron sus propios esquemas y se atrevieron a mostrar un sentimiento desconocido que a su vez los hizo ver con mejores ojos todo aquello que les rodeaba, aprendieron a valorar más todo lo que tenían, descubrieron que existen muchas formas de hacer las cosas y que sus limitaciones no son producto del ambiente sino de sus temores y su falta de experiencia. Aprendieron a desafiarse y superarse mientras abrían su corazón a ese amplio mundo que evadían, su vida apenas comienza en este plano y sin saber qué les esperaría; felicidad, tristeza, placer o agonía seguirán adelante, ya que el mundo está rodeado de todas las clases de amor que existen y solo si la mente está atenta al medio podemos descubrir que nos ofrece cada faceta.
Por: Johy P. Sierra S.
El amor no se define en un solo camino, es algo intangible; se siente pero no se toca y crea un universo de ideas que es capaz de redefinir el mundo de muchos para bien o para mal. Eso es el amor, un conjunto de sensaciones que no tienen explicación lógica pero que transforman el mundo.
Estas cualidades del amor no fueron excluidas del desarrollo argumental de Yuri on Ice, que de entrada fue catalogado como anime deportivo. Sin embargo, no solo ofrece escenarios deportivos y artísticos a sus seguidores, también ofrece el amor que cada personaje profesa y define individualmente durante su realización como seres humanos vulnerables a este sentimiento y sus sensaciones.
No solo es atracción física para esta historia la palabra amor. Lo ha mostrado en muchas facetas, muchas de las cuales han sido implícitas o mezcladas con otros sentimientos que corren vertiginosamente en cada evento o secuencia, es una temporada corta con una amplia gama de personajes y personalidades que en su breve actuación lograron cautivar y despertar odios y pasiones en todo el mundo, es decir, despertaron muchas facetas del amor y sus opuestos.
Hablar de amor no es fácil, expresarlo mucho menos y todo es más complejo si hay que representarlo mientras se siente. Y esto último fue la primera enseñanza de Víctor Nikiforov como entrenador de Yuri en los primeros episodios de la historia. Su decisión inesperada de llegar a Japón trajo consigo la ira de su compañero de pista, un adolescente de 15 años, ganador del oro de GP Junior, quien no conforme con esta decisión lo sigue a este país para exigirle que cumpla su promesa y regrese a Rusia, a lo cual este decide crear una sorpresiva competencia donde Yuri competería contra el joven y quien ganara obtendría lo que quisiera del mayor.
Con su retiro de las pistas, Víctor ha dejado una coreografía estancada, la cual usará para crear dos
rutinas diferentes para los dos, pero que estarán basadas en un mismo tema solo que en un enfoque diferente y este tema es el amor desde dos puntos; ágape; el amor incondicional y eros; el amor sexual. Dos perspectivas completamente opuestas que debían ser perfectamente representadas por los jóvenes si querían sorprender a Víctor y ganar.
Ágape; un amor puro, sacrificado e inocente, con el cual Yuri se identifica con solo escuchar la melodía. Eros; un amor que desborda pasión, atracción y placer, fue el que despertó el interés del adolescente ruso. Sin embargo, el lema de su coreógrafo y entrenador es sorprender y decide que aunque se identificaron con una canción ellos mismos, patinarán con la versión que menos les atrajo,
es decir, Yuri ira con Eros y su compañero con Ágape, comenzando aquí el dilema del amor entre ellos quienes no logran identificarse con las melodías opuestas. No fue fácil para ninguno llegar a expresar dicho amor en su rutina, porque para eso tenían que sentirlo, buscar ese amor en algún evento de su vida para por lo menos acercarse a la sensación que trasmitía la música y los movimientos que la acompañaban, pues no solo era memorizar mecánicamente y pulir una rutina de patinaje, era sentir que era de ellos, que ese amor les correspondía de alguna forma y podían expresarlo sobre el hielo.
Con solo ver a Víctor ejecutando las dos coreografías se daba por sentado que sería complicado,
pues a su manera y con su experiencia lograba pasar de un plano a otro sin dudar en sus movimientos,
algo que sus aprendices no podían en los primeros intentos y había una razón para ello; en el caso de Yuri nunca se había enamorado, y su vida había transcurrido en torno al patinaje y este aspecto estaba prácticamente fuera, incluso ya siendo adulto. Para el adolescente quien se llama Yuri también, pero que fue apodado en Japón como Yurio para distinguirlo, la sola idea de ingenuidad e inocencia le provoca repulsión, es una persona rebelde y directa, que no se identificaba con ágape. Para los dos fue duro encontrar
esas sensaciones, eran algo nuevo en su vida, algo que quizás habían echado a un lado por no considerarlo necesario para ellos.
algo que sus aprendices no podían en los primeros intentos y había una razón para ello; en el caso de Yuri nunca se había enamorado, y su vida había transcurrido en torno al patinaje y este aspecto estaba prácticamente fuera, incluso ya siendo adulto. Para el adolescente quien se llama Yuri también, pero que fue apodado en Japón como Yurio para distinguirlo, la sola idea de ingenuidad e inocencia le provoca repulsión, es una persona rebelde y directa, que no se identificaba con ágape. Para los dos fue duro encontrar esas sensaciones, eran algo nuevo en su vida, algo que quizás habían echado a un lado por no considerarlo necesario para ellos.
Pero es en este punto donde el amor comienza a invadir la historia de forma directa con estos dos personajes, ¿qué era el amor para ellos en primera instancia? ¿Cómo pueden expresar algo que nunca se molestaron en explorar? ¿El amor ya tenía conceptos opuestos? ¿Por qué no solo es amor sin más? ¿A quién le importa si es ágape o eros? ¿Acaso puede haber más aparte de estos dos? ¿A quién va dirigido cada amor? ¿Qué hace despertar a Eros? ¿Qué hace despertar a Ágape?
Más que un reto, cada rutina se había convertido en un desafío para cada uno, un desafío que implicaba cruzar sus límites y convertirse en la pista en la más cercana imagen de estos tipos de amor, era una búsqueda interna y espiritual que hacía pensar demasiado para hallar aquella figura que nunca fue mostrada y fue perdiéndose en su interior empujada al abismo del olvido por el desinterés de cada uno. Un olvido que nunca creyeron tener que buscar para encontrarse con ellos mismos y resolver el enigma del amor, definidos compañía y apoyo incondicional bajo la figura de un ser querido, y pasión y seducción desbordada bajo la figura de una mujer atractiva, que fueron puliéndose a medida que competían y maduraban hasta llegar a su máximo clímax y hacerse inolvidables para sus intérpretes y el público
que los aplaudía emocionado.
que los aplaudía emocionado.
Rompieron sus propios esquemas y se atrevieron a mostrar un sentimiento desconocido que a su vez los hizo ver con mejores ojos todo aquello que les rodeaba, aprendieron a valorar más todo lo que tenían, descubrieron que existen muchas formas de hacer las cosas y que sus limitaciones no son producto del ambiente sino de sus temores y su falta de experiencia. Aprendieron a desafiarse y superarse mientras abrían su corazón a ese amplio mundo que evadían, su vida apenas comienza en este plano y sin saber qué les esperaría; felicidad, tristeza, placer o agonía seguirán adelante, ya que el mundo está rodeado de todas las clases de amor que existen y solo si la mente está atenta al medio podemos descubrir que nos ofrece cada faceta.
Un logro realizado en solo unos días, un entrenador novato que asume el reto de coreografiar sus rutinas al tiempo, ideadas a partir de su propia rutina, algo destacable para iniciar una carrera, pues ha logrado más de lo que cualquiera esperaría, logró mostrar que sobre el hielo se expresa el amor más allá de los límites competitivos y de la ficción.
Esta historia y su enfoque en el amor nos enseña que los sentimientos se transmiten a través de
cualquier medio, que podemos sentir de muchas maneras sin necesidad de tocar o comprobar, pues el corazón siente así los ojos estén ciegos. El amor se siente, se respira, se idealiza y se transforma, no se toca o se ve, porque no es una simple superficialidad física, estamos hablando de uno de los sentimientos más complejos e infinitos que existen y que Mitsuro Kubo junto al equipo de producción lograron plasmar de la mejor manera en cada personaje, haciendo de esta historia un compendio de emociones que atrapa y genera expectativas en cada segundo.
cualquier medio, que podemos sentir de muchas maneras sin necesidad de tocar o comprobar, pues el corazón siente así los ojos estén ciegos. El amor se siente, se respira, se idealiza y se transforma, no se toca o se ve, porque no es una simple superficialidad física, estamos hablando de uno de los sentimientos más complejos e infinitos que existen y que Mitsuro Kubo junto al equipo de producción lograron plasmar de la mejor manera en cada personaje, haciendo de esta historia un compendio de emociones que atrapa y genera expectativas en cada segundo.
Anotaciones:
Obra original: Mitsuru Kubo Estudio: MAPPA Título: Yuri on Ice
Capturas de imagen de la serie original
Episodios totales: 12 de 23:35 minutos aprox.







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