Cristal Carmesí: Cap. 15: Confrontación (1) (MDZS)

Capítulo 15

 Confrontación (parte 1)
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Con cierta tranquilidad en sus pasos, aquel joven cultivador dejó la escena y salió del lugar, camino unos minutos hasta llegar a un local de bebidas. Se sentó pidió algo para disimular su estadía y en medio de la espera por su orden comenzó a sacar algunos cristales y hacer anotaciones en ellos… con una sonrisa de satisfacción miró sus escritos y los guardó…
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Mientras tanto en la posada, el grupo terminó su desayuno y permaneció un rato en la mesa conversando…

- Saldremos a buscar la casa que nos mencionaron ayer – decía Jiang Cheng revisando la libreta que les habían dado previamente – al parecer está cerca de aquí, si las instrucciones son precisas –
- Realmente ese tipo sabrá algo sobre quitar la hipnosis – decía Jin Ling mientras intentaba echar un vistazo a la libreta –
- Quien sabe – dijo su tío – pero en este punto no podemos ignorar detalles así sean pequeños –
- Qué dedicado – se burló Wei apoyando su cabeza en una mano –
- No creas que te saldrá gratis – replicó serio – estás haciendo trabajar de más a un líder de secta –
- Oh, qué honor – sonrió haciendo una reverencia algo sosa –
- Te golpearé si sigues riéndote de mí – amenazó molesto – Jin Ling ¿trajiste a tu perro? –
- ¡Con el perro no! – dijo Wei asustado y abrazando a Lan Zhan –
- No es para ti – repuso colocando una mano en su frente –
- Está en la habitación – dijo el joven – no es buena idea que baje con él aquí –  comentó serio – no es mi culpa, no sabía que estarían aquí y no puedo dejarlo siempre en la Torre Koi – se excusó un poco molesto –
- Nadie está diciendo nada – dijo Jingyi –

Wei Wuxian se encontraba algo pensativo durante la charla de los demás…

- ¿Pasa algo, maestro Wei? – preguntó Sizhui acercándose al mayor –
- No es nada – dijo algo risueño – solo que Jin Ling me contagió su curiosidad – suspiró – espero lo encontremos en el camino, ya quiero saber que encontró –
- Sabe, no había podido decirle – comentaba el joven secretamente – pero a veces cuando estamos de cacería lo veo cerca, es como si estuviera cuidándonos –
- Quizás ese sea su motivo real – dijo el mayor - ¿alguna vez te ha contado cómo lucía vivo? –
- Un poco, pero no insisto – dijo triste – no quiero hacerlo recordar su muerte –
- Cuando esto termine – dijo Wei frotando sus ojos – te haré retratos de él y los demás para que los conozcas cómo lucían – sonrió –
- ¿De verdad? – los ojos del joven Sizhui brillaron –
- Por supuesto – afirmó el mayor – te prometo que lo cumpliré, solo espera que me recupere –
- Tómese el tiempo necesario – dijo feliz sosteniendo las manos de Wei –

Rato después los jóvenes y Wei subieron a las habitaciones para prepararse para el siguiente movimiento dejando a los mayores solos, quienes estaban pensando en idear una forma de moverse sin correr muchos riesgos en lo que faltaba por investigar…

- Según la información, el lugar no está lejos, quizás sea una hora o dos de camino – repetía Jiang Cheng volviendo a revisar la libreta - ¿cómo está Wei Wuxian hoy? – preguntó –
- Estable – dijo el segundo maestro – puede soportar el viaje – comentó mientras revisaba unos talismanes –
- Eso es bueno, entonces no perdamos más tiempo – dijo el líder Jiang –

Lan Wangji asintió y se levantó de su asiento a la par de su acompañante…

- ¿Por qué estás apoyando a Wei Ying? – preguntó sin expresión –
- No puedo dejarlo solo – dijo serio – ya ha pasado por mucho, y aparte siento que tengo cierta responsabilidad – añadió –
- ¿Por qué? –
- Estoy seguro que el secreto de su fobia salió de mi secta – dijo algo molesto – alguien lo comento fuera y hemos llegado a este punto –
- ¿Es seguro? –
- Estoy investigando eso también, el sujeto que nos describieron me recuerda a alguien pero no logró recordar bien a alguna persona parecida a él en la secta – respondió pensativo mientras comenzaba a caminar -

Mientras caminaban sintieron un leve tambaleo bajo sus pies, miraron en todas las direcciones y no vieron nada extraño pero la sensación de estar flotando crecía a toda velocidad…

- ¿Qué está pasando? – se preguntaba Jiang Cheng mientras sostenía la empuñadura de su espada –

Intentaron moverse rápido para llegar con los demás pero un repentino ataque sacudió el primer piso de la posada… miles de flechas comenzaron a llegar a su ubicación, no tuvieron más opción que evadirlas y preparar un contraataque contra quien fuera el provocador…

- Nos ha encontrado – dijo Wangji mientras con su espada destruía las flechas haciéndolas pedazos  junto a la espada de Jiang Cheng– debemos encontrarlos antes que los ataque – dijo a la vez que rompía una espesa niebla que se había formado alrededor de ellos –
- ¿Pero qué? – Jiang Cheng no salía de su sorpresa - ¿dónde estamos? Esto no es la posada –

El segundo maestro jade frunció el ceño y apretó los dientes… habían sido transportados fuera de la posada…
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Mientras tanto en la posada, los jóvenes ya estaban listos para bajar…

- Qué extraño – decía Sizhui – ya deberían haber subido –
- Entonces bajemos nosotros – dijo Jingyi algo impaciente – no llegaremos si tardamos más – a todo esto, ¿Jin Ling vendrá con nosotros? –
- Dijo que vería si nos alcanzaba después, tiene asuntos pendientes – respondió Sizhui algo tenso –
- El ambiente está extraño – dijo Wei mientras se acercaba a los jóvenes – tengan cuidado –

Sizhui abrió la puerta y observo un momento el pasillo, no percibió nada anormal pero el silencio era en extremo perturbador…

- No es normal que todo esté tan callado, a esta hora los demás huéspedes están saliendo y entrando, sin contar con los encargados – decía serio y regresando con los otros –
- ¿Callado, dices? – hablaba esta vez Jingyi algo inquieto – no puede ser… -
- Debemos tener cuidado, tal parece que esta situación no es normal – comentó Sizhui desenvainando su espada – Jingyi, quédate con el maestro Wei, no te separes de él -
- ¿Y tú, qué harás? –
- Iré a buscar a Hanguang-Jun y al líder Jiang, de paso llamaré a Jin Ling – dijo saliendo nuevamente –
- ¡Ten cuidado! – pidió el otro algo tenso – seguro es ese desgraciado – añadió molesto mientras tomaba la mano de Wei para llevarlo dentro del recinto –

El joven salió al pasillo, el silencio era abrumador; podía escuchar sus pasos y sus latidos sin ningún problema pero antes de estar tranquilo aquella calma solo le indicaba que todo estaba mal…

- Joven maestro Jin – llamaba frente a la puerta - ¿me escucha? – preguntaba en voz alta y afirmando su agarre en la espada –

Insistió varias veces pero no hubo respuesta…tampoco escuchó algo tras la puerta…

- ¿Qué está pasando? – se preguntó intentando entender la situación –

Un viento frío pasó a través de él, su guardia aumentó y aunque no veía a nadie se preparó para atacar y regresar a la habitación donde estaban los demás….

Sintió largo el camino de regreso, su cuerpo comenzaba a sentir extrañas fluctuaciones de energía a su alrededor entre más se acercaba más densa era la energía externa…

- ¡Jingyi! ¡Maestro Wei! – llamaba mientras aceleraba el paso –

Ante su prisa no percató que ya no estaba solo, el intruso estaba a unos pasos del joven…

Un ligero movimiento de manos del extraño fue suficiente para atrapar a Sizhui… una mano gigantesca presionó su cuello y lo elevo varios centímetros del suelo…

- ¡¿Quién…eres?! – preguntaba mientras forcejeaba intentando liberarse –
- No es problema tuyo – respondió un hombre apareciendo tras la criatura que sujetaba a Sizhui – y no es contigo el asunto, ya sé dónde está esa escoria de patriarca – añadió con una oscura sonrisa –
- ¡No te dejaré dañar al maestro Wei! – sentenció el joven mientras comenzaba a ser asfixiado - ¡ah! –

El aire abandonaba sus pulmones, lo que sea que lo tenía atrapado tenía una fuerza impresionante….

- ¡No te atrevas! – amenazó el joven sacando energías mientras intentaba llamar a su espada que había caído cuando fue asaltado –
- ¡Y tú no te metas! – gritó el hombre haciendo que su extraño acompañante golpeara fuertemente el abdomen del joven –

Un grito profundo de dolor salió de la garganta de Sizhui, acompañado de un vómito de sangre…sus ojos perdieron enfoque y dejó de resistirse poco a poco, sus brazos cayeron a los lados mostrando una figura inmóvil y golpeada…

- Ya déjalo – ordenó –

La extraña criatura aflojó el agarre y lanzó a un costado a un inconsciente joven…siguió sus pasos y derribó la puerta donde se encontraban Wei y Jingyi…

- ¡¿Quién eres?! – esta vez era Jingyi, que ya esperaba una entrada violenta - ¡¿Dónde está?! ¡¿Qué le hiciste?! – increpaba secamente apuntando su espada de forma decidida –
- No te pasará nada si me lo entregas – dijo tranquilamente el intruso sin mostrar miedo y señalando a Wei –
- ¿Qué ganas con hacer esto? – decía Wei llegando al lado del joven – les estás haciendo daño a inocentes ¿qué quieres de mí? ¿no tuviste suficiente con lo que me hiciste? – replicó notando su molestia –
- Debiste morirte hace mucho – dijo enojado – ese hombre debe quererte mucho para lograr mantenerte vivo hasta hoy – se burlaba mientras se acercaba decidido a Wei – lástima que su esfuerzo sea en vano – añadió golpeando repentinamente el pecho del otro lanzándolo lejos–
- ¡Maestro Wei! – gritó Jingyi lanzando un ataque al contrario - ¡esto no te lo perdonará Hanguang-Jun! –
- No necesito el perdón de nadie – dijo devolviendo el ataque ferozmente, ahora capturó a Jingyi –
- ¡Suéltame monstruo! – forcejeaba con la criatura que antes había tenido a Sizhui –

Jingyi inició una batalla por liberar su brazo de aquella criatura, mientras Wei seguía en el suelo adolorido…

- Jingyi… ¿por qué esa cosa lo sobrepasa tanto en poder? – se preguntaba intentando tomar aire y sentarse – no es posible… - su garganta se secó de golpe - ¿qué hiciste? – preguntó mirando a su agresor –
- Sigues siendo tan perceptivo como siempre – dijo burlonamente – le haces honor a tu nombre, rata asquerosa – escupió pateándolo con fuerza -
- ¡Déjalo ya! – grito el joven mientras seguía luchando y vio como el mayor caía bruscamente al suelo - ¡¿Acaso te ha hecho algo?! –
- ¡¿Qué puede saber un mocoso como tú?! – increpó mientras se acercaba a Wei y le pateaba el estómago haciéndolo toser violentamente – ni creas que morirás rápido – sentenció mientras sacaba su espada y se comenzaba a acercar al joven – tus amigos pagarán por interponerse en mi camino – dijo y ordenó a su acompañante soltar a Jingyi para inmediatamente apuñalarlo en su hombro derecho hasta traspasarlo –
- ¡Jingyi! – gritó Wei desesperándose, como pudo se levantó para enfrentar a su verdugo, incluso si no tenía fuerzas no dejaría que lastimaran a los chicos –

La herida fue grave…Jingyi comenzó a sangrar desmedidamente, ya estaba libre pero su cuerpo estaba comenzando a entumecerse por el dolor y un ardor extraño…

- No te podrás mover – dijo guardando su espada – al menos no por un rato, tiene un veneno paralizante – sonrió –
- ¡Jingyi! – llamó Wei, logró llegar antes que el joven se desplomara - ¡no te duermas, por favor! – rogaba angustiado el mayor, sus ojos no le permitían ver su estado pero sentir el correr de la sangre en sus manos  lo abrumó – estarás bien, por favor no te desmayes –
- Maestro Wei… - dijo el joven tomando la mano del mayor – váyase, lo quiere a usted, no dejé que lo atrapé – pidió – yo estaré bien –

Antes que pudiera decir algo, un puñetazo lo distanció del chico… no entendía por qué había tanto odio en aquella persona hacia él…

- ¡Nos vamos maldita basura! – sentenció mientras su compañero desaparecía y tomaba del cabello a Wei que estaba tendido en el suelo y sangrando en su boca y nariz –
- ¡No puedo dejarlo, Jingyi, Sizhui! – gritaba desesperado Wei mientras era arrastrado del cabello por su enemigo –

Nadie escuchaba sus gritos de ayuda, nadie salía a ver qué ocurría, no pasaba nada y era cruelmente sacado fuera de la posada…

- ¡Cállate! – ordenó el sujeto apretándole el cabello sin dejarlo de arrastrar violentamente –
- ¡Lan Zhan! ¡Lan Zhan! – llamaba mientras pataleaba por soltarse, quería liberarse y saber qué pasó con los jóvenes – ayúdame, Lan Zhan – pidió nuevamente con lágrimas en los ojos - los chicos están… -

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