CRÓNICAS DE CACERÍAS
Sinopsis:
El mundo de la cultivación es una variable constante, a veces se gana, otras se pierde nunca hay nada estable… cada noche en vela sometiendo al mal hace crecer no solo a los jóvenes sino también a los mayores, que aunque lleven décadas nunca dejarán de aprender si su espíritu es modesto y sabio.
Comprender y entender el origen del resentimiento hace parte de las faenas, sabio es quien antes de usar su espada explora y descubre la naturaleza de su enemigo para vencerlo.
*Compendio de historias alternativas sobre MDZS luego de su final en la novela*
*Algunos relatos serán cortos, otros tomarán varios capítulos*
Crónicas de cacerías: es un libro que narra las misiones, dificultades, desafíos y sufrimientos de un cultivador a lo largo de su camino.
CRÓNICA I
"La vida de los cultivadores es una constante llena de incertidumbres y desafíos; no solo se enfrentan a cadáveres, espíritus corruptos o maldiciones sino también al mismo hombre y su enferma sed de sentirse superior a otros."
SLAVE (1)
Agonía
Como sucedía desde hacía un tiempo, no pudo hacer sonar sus palabras… no podía explicar que nuevamente le habían jugado sucio y ahora mientras era sujetado fuertemente y arrastrado al patio interno, luchaba en medio de sílabas entrecortadas…
- He sido muy paciente contigo – escuchó nuevamente a aquel hombre mientras sacudía un látigo entre sus manos - ¡¿cuántas veces debo repetirte que camines derecho y no partas mis cosas?! – el primer golpe resonó mientras las risas emergían –
No se molestaba en contar los golpes, solo quería morirse de una buena vez…cada hora que pasaba en aquel lugar hacia que sus recuerdos fueran cada vez más lejanos.
Con la misma fuerza fue arrastrado y tirado en una habitación sucia y llena de objetos viejos…apretó los dientes y sostuvo su cuello, aquel extraño collar le molestaba y con el roce de sus dedos se había percatado de algunas marcas en su piel…
Volvió a llorar amargamente antes de desfallecer… mientras el frío lo hacía temblar sintiendo vagamente ser cubierto por una gruesa manta…
- Descansa – dijo una voz dulce mientras lo consolaba acariciando sus cabellos desordenados – mañana vendré a verte – sonrió mientras se retiraba del lugar –
………………………………………………………..
La noche fue silenciosa, nadie llegó a despertarlo a gritos o a sacudirlo…adolorido y mareado comenzó a levantarse dejando a un lado la manta…
Abrió la boca pero solo un susurro salió de su garganta ya maltratada…sus ojos se cristalizaron pero contuvo el llanto; el cualquier instante llegaría alguien y no quería que lo encontrasen en ese estado… era suficiente con haber sido reducido…
Puede recordar todavía ese día, aunque ya no tan claramente; aquellas blancas y pulcras túnicas, un peinado con corona y una espada…. ¿qué fue de todo aquello?
Ahora, ¿qué era él?
Salió a paso lento de la habitación, tomó un respiro y trato de enderezar su postura un poco, antes de regresar a los corredores…
- Al fin sales – decía una mujer muy seria – quizás deberíamos aconsejarle al maestro que no te golpee tan fuerte, no servirás así – añadió pasándole unas canastas al joven, quien las recibió –
- Ve por lo de siempre – ordenó señalando la puerta –
El joven asintió sin objeción y salió lentamente…
- ¿Te enviaron al mercado? – preguntó la misma voz que lo cobijó antes –
Asintió
- Qué bien – le diré al maestro que ayudarás con mis compras – añadió sonriendo mientras regresaba a la casa –
Fueron pocos minutos donde vio a aquella mujer intercambiar palabras y recibir una respuesta afirmativa…
Aún devastado, curvó sus labios mientras la veía regresar y tomar algunos canastos para ella…
- Le dije que iríamos al mercado por tu lista y mis compras – dijo mientras avanzaban – de paso comeremos mucho, ambos necesitamos un respiro – suspiró –
Aquella presencia era lo único alentador de ese lugar…de lo poco que recuerda cuando fue entregado a aquel hombre era una voz dulce que desde la primera mirada logró convertirse en un consuelo a su soledad y condena…aunque no siempre podía verla o ella ayudarlo cuando era golpeado injustamente se conformaba con ser acompañado y consolado en medio del silencio impuesto…
La lista era extensa y pesada pero fue llevadero, comió todo lo que le ofrecieron y bebió hasta sentir su cuerpo satisfecho, luego de varios días sin probar bocado… recordaba que su cuerpo era fuerte… pero el maltrato y su previa mala fortuna fueron las causas de su estado actual; pálido, delgado y de aspecto enfermo, incluso su cabello había perdido toda la dignidad que tenía…
Si tan solo pudiera volver….
Suspiró mientras veía la entrada de aquella casa….
- Bien - dijo la mujer algo risueña tomando parte de su encargo – será un secreto lo que hicimos hoy, así que finge que estás cansado – sonrió de nuevo mientras acariciaba gentilmente las manos de aquel joven hombre sin voz quién asintió ligeramente –
Como era de esperarse, llegó, entregó los canastos llenos mientras jadeaba un poco y luego fue mandado a lavar y limpiar…
- Espero que lo hagas todo hoy – repuso la hosca mujer mientras lo dejaba en un corredor extenso lleno de suciedad – creí que comprando esclavos como tú sería mejor, pero al parecer eres igual que una persona cualquiera – suspiro molesta – ¿en serio eras un cultivador antes? – cuestionó seria –
El joven solo agachó la cabeza y comenzó su nueva tarea… la mujer salió y en su soledad sus lágrimas se desbordaron sin control…
- L…an…. – intentaba decir en medio de su tristeza y pequeños gimoteos – y…yo…s…s..o…y… L…a…n…. –
Lleno de desespero tiró un balde y golpeó el suelo con impotencia, le dolieron esas frías palabras…aunque recordara su nombre no valía de nada en aquel lugar y su garganta comenzaba a doler nuevamente por el esfuerzo…


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