SLAVE
Epílogo II: Sé fuerte y avanza
Final
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Aquella voz sorprendió a los presentes, que de inmediato voltearon…
- No esperaba verte por aquí – dijo Wei algo sonriente –
- Puedo decir lo mismo de ti – devolvió el recién llegado – es raro verte en un lugar tan organizado y lleno de reglas –
- No es para tanto – dijo Wei – recuerda que soy parte del clan en cierto modo – rio –
- En fin – suspiro el joven acercándose – tiempo sin verlos, Sizhui, Jingyi; me alegra que te estés mejor – saludó –
- Muchas gracias por tu visita – dijo Jingyi - ¿en serio viniste a verme? Qué amable de tu parte – sonrió –
- Ya vine antes – dijo –
- Es cierto – habló esta vez Sizhui – pero aun no despertabas, el joven maestro Jin incluso te dejó un regalo –
- ¡Oh, cierto! – dijo el joven recordando la caja con una mantas y algunas esencias curativas que vio en su lado de la recámara – muchas gracias –
- No es para tanto – dijo Jin Ling - ¿has estado bien? –
- Sí, aunque todavía no puedo ir a misiones o cacerías –
- Yo vine a entregar unas armas a las sectas cercana y aproveche para terminar aquí – decía mientras sacaba una caja alargada de tonos perlados – toma –
- ¿Qué es? – preguntaba algo asombrado – ¿otro regalo?
- Solo ábrela – dijo el joven volteando la mirada –
Con mucha curiosidad Jingyi abrió la caja encontrándose con su espada, la que creyó pérdida para siempre…
- ¡¿Cómo la encontraste?! – preguntó emocionado –
- Mientras investigaba con mi tío en un mercado negro, la encontré – dijo un poco serio y cruzando los brazos - estaba esperando que te recuperarás para dártela -
-¿Qué hacías en un mercado negro? – preguntaron los tres al mismo tiempo –
- ¡Ya se los dije, investigaba! – replicó entre molesto y apenado – soy el próximo líder de Lanling Jin, es parte de mis deberes –
- No te molestes, Jin Ling – dijo Wei – bien, yo los dejaré debo regresar a terminar los pergaminos –
El mayor se retiró dejando a los jóvenes hablando entre ellos por un buen rato…
- En serio, gracias por haberla encontrado – dijo Jingyi sin dejar de mirarla –
Dieron un paseo por las zonas abiertas del clan en total calma antes de retirarse a la cena…
- Él es muy valiente – dijo Jin Ling cuando vio que Jingyi dormitaba un poco apoyado en el hombro de su compañero –
- Es curioso que digas eso – dijo Sizhui mientras lo acomodaba en sus piernas – ya se ha cansado – añadió tomando un respiro -
- No cualquiera se hubiera recuperado de algo así – añadió pensativo – mi tío y yo rescatamos a muchos cultivadores, algunos ya no tenían ganas de vivir o ser salvados, otros se suicidaron y algunos murieron, todos tenían ese collar - recordaba algo serio – no podían hablar, ni moverse a libertad, absolutamente nada –
- Jingyi, quizás tuvo alguna vez esos pensamientos en medio de su encierro – comentó el joven pensativo – cuando despertó me contó que una mujer lo había ayudado mucho, incluso usaba la excusa de ponerlo a trabajar por horas para evitar que el tipo que lo retenía lo golpeara o lo maltratara, eso le ayudó a desistir de su idea de dejarse morir, prácticamente ella hacia sus cosas mientras lo escondía – sonrió – tuvo suerte de encontrar a alguien así , y se lamenta de no haber podido agradecerle como es debido –
- Ya encontrará la oportunidad de hacerlo – dijo el joven Jin – sigue vivo – repuso – deberías despertarlo, no es bueno que ande durmiendo por ahí a la intemperie –
Sizhui asintió y con un par de palmaditas en el hombro de su amigo lo despertó para regresar a la parte interna del clan…
……………………………..
7 meses después
Ya recuperado y con total manejo de su fuerza y poderes Jingyi pudo regresar a sus tareas como cultivador fuera de Cloud Recess, aunque su miedo a los fantasmas no se redujo ni un poco, seguía haciéndole frente a todos los desafíos que conllevaba su vida.
Lan Wangji y Wei Wuxian se habían ido otra vez de viaje hacia un tiempo, no sin antes darle algunos pergaminos a los dos jóvenes que los recibieron muy animados y a escondidas de Lan Qiren, eran su carta de escape si las cosas se complicaban demasiado y eran acorralados.
Salir de su casa luego de tanto tiempo, le había dado algo de inquietud. Sin embargo, calmó sus nervios y siguió avanzando; no permitiría que el pasado lo persiguiera y lo redujera; demostraría que tenía de regreso su futuro y su vida.
- No puedo creer que te hayas enredado con unas ramas – decía Jin Ling en tono burlón –
- No me enredé, se atravesaron en mi camino – dijo Jingyi – y por tu culpa me caí en ese pozo de fango –
- No fue mi culpa – reclamó el otro – te caíste solo, acéptalo –
- ¡¿Qué?! – devolvió Jingyi - ¡te atravesaste! ¡Casi ni me ayudas a salir! –
- ¿Y llenarme de lodo? Olvídalo – repuso Jin Ling –
- Chicos, ya se están pasando un poco – dijo Sizhui en medio de ellos –
- Por su culpa nos quedamos atrás – replicó Jin Ling –
- Nadie te dijo que te quedaras –
- ¡Te ayudé a limpiar todo el desastre que tenías encima! –
- Era lo mínimo, fue tu culpa –
- ¡Tú! -
- ¿Y si compramos algún recuerdo? Ya nos quedamos atrás así que no es mala idea – propuso el joven para detener la discusión –
Los dos se miraron unos segundos y luego tomaron caminos separados entre las ventas…
- Funcionó – susurró Sizhui entre aliviado y feliz de regresar a como era antes –
Agradecía enormemente que su amigo haya podido superar la crisis sin cambiar su esencia….
- ¿Qué podría llevar? – pensaba Jingyi mientras ojeaba cada venta – tengo muchas cosas en la habitación – se decía – quizás algo pequeño –
En ese momento vio una pequeña tienda abierta, llena de colorido y luces, llevado por una sensación familiar se acercó para ver que tenía.
Aunque pequeña, era una tienda de retratos y bordados muy bien arreglada…sus manos estaban muy inquietas tocando algunos trabajos…
- Se parecen mucho – susurraba mientras recordaba a aquella dama –
[Flash Back]
- Mira – decía Lian algo sonriente mostrando un bordado de una cascada - ¿qué te parece? –
[Fin Flash Back]
- ¿Te interesa alguno? – preguntó amablemente una mujer que se acercó – puedes ver todo lo que quieras joven maestro – añadió –
El joven Lan volteó lentamente y se encontró con aquella cálida mirada nuevamente…
- Señorita Lian – dijo sujetando el bordado con manos nerviosas – está bien –
- Tú… - dijo ella con la boca abierta - ¡eres tú! – exclamó emocionada tocando las mejillas del joven – creí que no te vería de nuevo – añadió abrazándolo cariñosamente – con que así es como te ves en realidad – decía mientras deshacía el abrazo – quien iba a pensarlo, eres de Gusu – sonrió admirando la presentación del joven ahora –
- Ya estoy mejor – dijo el joven con una reverencia y algo asombrado – muchas gracias por haberme cuidado, no sé qué hubiera pasado si no hubiera estado allí, señorita Lian –
- Descuida, no me debes nada – dijo ella haciéndolo enderezarse – el verte de nuevo y conocer tu voz es suficiente para mí – agregó – y no te extrañes, mi hermano fue cultivador, solía hablarme mucho de los clanes más reconocidos -
- ¡Jingyi! – llamaba Sizhui desde fuera - ¿dónde estás? –
- Oh, viniste acompañado – dijo ella sonriendo –
- Estaba en una misión – dijo algo tímido – pero nos quedamos atrás así que estamos comprando recuerdos –
- Que interesante – dijo ella mientras veía que dos jóvenes se acercaban a la tienda y recordaba su despedida –
[Flash Back]
Sin palabras que poder decir, el joven resignado se despedía en un doloroso silencio mientras ella presionaba su herida, no sin antes dejarle una especie de escrito o carta y salir corriendo…
Los guardó con dolor y luego de todo el apremiante momento, y de haberse recuperado encontró aquellas palabras…
“Muchas gracias por todo, hiciste demasiado por mí, y lo agradeceré toda la vida.
Espero que nos volvamos a ver en mejores circunstancias.
Lan Jingyi.”
Fue cuando supo su nombre y aunque lloró mucho. Sentía que estaría bien.
[Fin Flash Back]
- ¿Por qué te pierdes? – reclamó Jin Ling algo agitado –
- Estaba cerca – repuso el aludido – ustedes solo fueron lejos –
- En fin – dijo Sizhui notando a la mujer a su lado - ¿estabas comprando algo aquí? –
- Me llamó la atención y bueno – decía mostrando el bordado – ya recuerdo porqué, Jin Ling, Sizhui, ella es la señorita Yang Lian – los presentó – y ellos son mis amigos – dijo mirándola a ella – ella fue la señorita que me ayudó en esa casa –
Los dos jóvenes se sorprendieron al verla pero guardaron la compostura y se presentaron correctamente.
- Le agradecemos que haya ayudado a Lan Jingyi en todo ese infierno que vivió – dijo el joven mayor –
- Descuiden, solo hice lo que tenía qué hacer – dijo ella con una reverencia –
Entró por unos minutos a la tienda y regreso con algunos de sus trabajos, se los dio como regalos a cada joven, que aunque apenados lo recibieron luego que ella les insistiera….abrazó a Jingyi nuevamente y los despidió
- Sé fuerte y avanza – le dijo mientras lo sostenía – te mereces lo mejor del mundo –
- Muchas gracias, señorita Lian – dijo Jingyi algo conmovido –
Lian miraba como aquel niño decaído y sin voz podía volver a sonreír.
Luego de una despedida tranquila, los jóvenes se alejaron del lugar para regresar con su grupo entre sonrisas y bromas.
FIN.

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