SLAVE (13)
Abrazos
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Lan Wangji regresaba al recinto médico, allí encontró a Sizhui y al jefe médico saliendo algo tranquilos.
- ¿Cómo se encuentra? – preguntó acercándose –
- Muy débil, su cuerpo ha perdido resistencia – comentaba el médico – podrá recuperarse en unos meses, pero deberá seguir una dieta muy nutrida –
- ¿Y su núcleo? ¿Está bien? – preguntaba el segundo jade –
- Sí, afortunadamente la restricción no lo dañó – respondió aliviado – tan pronto recupere su vitalidad podrá seguir cultivando, es posible que presente algunas fluctuaciones debido al tiempo que estuvo sin poder usar sus poderes, pero se irá disipando, no es nada para preocuparse – explicaba -
- Está bien – dijo Lan Wangji –
- Tomaré el collar que me entregaron para revisarlo y saber qué funciones tiene – dijo el médico – le daré un reporte al maestro Qiren y al líder apenas regresen –
El segundo jade asintió y luego en compañía de Sizhui ingresó a la habitación de curación. Allí se encontraba el joven Jingyi aún inconsciente pero lo notaba menos adolorido que cuando lo llevaban de regreso…
- Apenas despierte podrá irse a su habitación normalmente – dijo Sizhui un poco apagado – el médico quiere saber cómo está emocionalmente, pero para ello será necesario esperar que recupere la consciencia por su cuenta –
- A-yuan – dijo Lan Wangji volteando a verlo - ¿pasa algo? –
- No es nada – dijo el joven desviando la mirada – el maestro Qiren me dejó a cargo, no ha sido un día fácil –
- No es cierto – dijo el mayor levantándose y acercándose - ¿qué sucede? –
- Fue mi culpa…. – dijo apretando los puños y agachando la mirada – no fui capaz de salvarlo esa noche y por eso está así – agregó –
- No fue tu culpa – dijo el mayor tocando el hombro del joven – nadie podría saber que iba a pasar algo así –
- Pero debí haberlo ayudado – replicó con la voz temblorosa – yo debí…. –
- No te atormentes por eso – intervino Wei mientras entraba a la habitación – en esas situaciones nunca se sabe qué pueda pasar y culparse no arreglará nada – comentó –
- Wei Ying…. – dijo Lan Wangji algo sorprendido de verlo despierto -
- Descuida, estoy un poco cansado todavía pero quería ver qué había pasado – dijo sonriendo –
- Maestro Wei… – dijo Sizhui todavía alterado –
- Llevas guardando eso todo este tiempo ¿cierto? – le dijo mientras lo abrazaba – no es necesario que te pongas así, hiciste todo lo posible pero la vida no es tan fácil y lo sabes – decía acariciando la espalda del joven que había correspondido el abrazo casi de inmediato -
- Jingyi estará bien – dijo Lan Wangji – puedes cuidarlo –
- Eso es una buena idea – comentó Wei sonriente mientras soltaba el abrazo –
- Esta vez lo haré bien – dijo el joven limpiando un poco su rostro – nosotros compartimos recámara, no será difícil -
- Bien, entonces supongo que estará en buenas manos – sonrió Wei algo adormilado - ¿entonces, te encargarás de cuidarlo? –
- Por supuesto – dijo el joven volviendo a sonreír - ¿Me contarán cómo lo encontraron? – preguntó algo curioso –
- Claro, pero será después – dijo Wei recargándose en el costado de su pareja – ahora creo que no podríamos – bostezó un poco – descansa tú también – aconsejó –
- Debo terminar unos encargos antes – dijo el joven – ya casi es de noche y todo el asunto de Jingyi tomó tiempo, así que iré a terminar –
- Bien, nosotros nos iremos a descansar por ahora – se despidió Wei –
Terminada la conversación cada uno regreso a sus actividades, Sizhui fue a terminar los escritos y encargos mientras la pareja regresaba al Jingshi para descansar…
……………………….
Al día siguiente el maestro Qiren y Lan Xichen regresaban a Cloud Recess casi a media tarde luego de un viaje largo…
- Bienvenidos, líder, maestro Qiren – saludaba Sizhui a los mayores –
- ¿Ya regresó Wangji? –
- Sí, Hanguang-Jun y el maestro Wei llegaron ayer antes de mediodía – respondió el joven –
- ¿Antes de mediodía? – repuso el mayor Lan –
- ¿Sucede algo, tío? – preguntaba Lan Xichen algo extrañado –
- Yo le ordené que regresará casi a esa hora – decía pensativo - ¿cómo pudieron llegar tan rápido? –
- Luego preguntaremos por eso, Sizhui, ¿qué noticias hay del joven Jingyi? –
- Se encuentra estable, pero tomará meses que se recupere por completo – dijo algo apagado – el médico los espera para darles un reporte completo -
Los mayores asintieron y fueron a ver al jefe médico; quien los esperaba para entregarles un reporte escrito:
Lan Jingyi.
Mal estado de salud; pérdida de resistencia física, peso por debajo de lo normal, palidez, daños leves y ligeros internamente.
Lesiones recientes algo superficiales en todo el cuerpo, heridas algo más serias en el cuello y la espalda.
Posibles problemas alimenticios que se regularán con una dieta.
Se desconoce estado emocional actual.
Estado de núcleo: activo, no hubo daños considerables.
- Con solo verlo es suficiente para saber qué tan maltratado fue – dijo el líder Lan algo serio - ¿quedarán cicatrices de la heridas de látigo? –
- Afortunadamente no, se trata de un látigo corriente así que el tratamiento de curación desvanecerá las marcas en unas semanas – dijo el médico – lo revisamos hoy a primera hora y todo marcha bien – añadió –
- Me alegra saberlo – dijo Lan Xichen algo aliviado – cargar con cicatrices y recuerdos tan oscuros es muy duro –
- Tan pronto esté bien, debemos hacer la ceremonia para su nombre de cortesía – dijo Lan Qiren – ya es tiempo –
- Tienes razón – dijo su sobrino algo risueño -
Luego de hablar con el médico y visitar un rato al joven Lan, se dispusieron a seguir con sus reportes sobre el caso, no sin antes recibir un último comentario…
- Les sugiero que hablen con el segundo maestro Lan, - dijo el médico algo inquieto – ayer que regresaron con el joven Lan, tanto él como el maestro Wei se veían agotados en extremo y no dejaron que los revisaran –
- Yo mismo los buscaré – dijo el mayor Lan algo serio –
- Tío…. –
……………………………………
- Era un situación extrema – justificaba Wei frente a su antiguo maestro –
- Se dan cuenta que esa traslación pudo matarlos – regañaba muy molesto a la pareja – me extraña que tomes una decisión tan acelerada, Wangji –
- Jingyi estaba muy mal, - dijo el segundo jade – el viaje duraría horas, no era bueno para su estado –
- Por esta vez lo dejaré pasar – dijo el mayor algo fastidiado – pero te prohíbo que les enseñes eso a los jóvenes mientras estés aquí, sino tendré que castigarte cada vez que respires – añadió señalando a Wei -
- No es arte demoníaco – dijo el aludido –
- No me interesa – replicó el mayor yéndose –
- Y pensar que nos despertó por eso – se quejó Wei –
- Estaba preocupado – dijo Lan Wangji –
- Tienes razón – decía Wei sonriente – entonces, lo mejoraré para evitar ese desgaste, no es mala idea hacer una pausa… –
- ¿Quieres quedarte? – preguntó Wangji algo sorprendido –
- Sí, al menos hasta que Jingyi esté algo recuperado – admitió su pareja – me gustaría acompañarlo un poco, quizás recuerde algo de su rescate… aunque me gustaría que no…. – suspiró levantándose – recordar a ese miserable golpearlo… -
- Ya terminó todo – dijo Lan Wangji –
- Lo sé – dijo Wei – pero es una imagen horrible –
El segundo maestro abrazó tiernamente a Wei…
- Él es fuerte, podrá superarlo – dijo el mayor –
- Lo hará – dijo Wei – eso es seguro –
…………………………
Con el pasar de los días Jingyi mejoraba su condición y aunque no despertaba todavía su cuerpo había comenzado a restablecerse y su tez pálida y ojeras estaban en el pasado… Sizhui se encargaba cada día de visitarlo y revisar su evolución.
[Paisaje Onírico Lan Jingyi]
Podía sentir su respiración acelerada en cada paso que daba, como su corazón golpeaba su pecho casi queriendo salirse de su cuerpo…
Algo lo atrapó mientras sentía que su fuerza menguaba y sus gritos morían en su garganta desgastada y rota; un extraño objeto rodeaba su cuello generando una sensación agobiante y asfixiante…varios golpes en su cuerpo lo hacía internarse en ese extraño lugar…
Una voz llamando con urgencia su nombre, pasos apresurados y llenos de angustia que no lo hallaban…
- Sizhui… - susurró en medio de agonía y dolor mientras intentaba correr para alcanzarlo – estoy aquí…. – llamaba débilmente –
Un par de brazos lo atraparon y taparon su boca para llevarlo lejos de su compañero…
- ¡Jingyi! – los llamados seguían insistiendo - ¡dime dónde estás! –
Forcejeaba con todo lo que podía, pero era inútil y una escabrosa risa tras de sí sentenciaba su destino desde eso momento…
No pudo contener las lágrimas mientras la voz de su amigo se alejando al tiempo que su esperanza… una mano apretando su pecho y otra tapando su boca fui lo último que vio antes de ser arrojado a una celda…
Lastimó sus manos intentando escapar mientras su pecho dolía…
[Fin de paisaje onírico]
Unas pocas lágrimas brotaron de sus ojos, se sentía cálido y seguro… ligeros movimientos sobre él lo hacían tensarse un poco, pero supo que no lo estaban lastimando; temía abrir los ojos y volver a ese infierno…
Sintió que alguien se acercaba y cerraba un poco la camisa que tenía puesta para luego moverlo un poco hasta dejarlo acostado de lado y ponerle una manta que lo cubría hasta su cintura…
El olor del recinto, la pequeña brisa que percibía sobre su piel, y sobretodo aquella voz lo hicieron sentir una nostalgia enorme que le hinchaba el pecho con una inocente esperanza…
- Llevas mucho sin despertar, - le escuchaba decir – es mejor que cambiarte de lugar de vez en cuando – añadía mientras le sujetaba la mano con cuidado –
Sus oídos no lo engañaban; ¡sabía quién era, sabía dónde estaba…!
Sus lágrimas no se contuvieron más y comenzaron a caer sobre la pulcra sábana blanca al sentir que aquella persona se alejaba. Su cuerpo tembló ligeramente, sus ojos se fruncieron y su curiosidad y angustia le ganaron…abrió los ojos con cierto temor; era una vista tranquila y luminosa junto a una silueta blanca que se acercaba a una puerta…
- No te vayas…. – llamó débilmente – ahora que estás cerca, no te vayas – volvió a decir sin dejar de llorar, escuchar su voz de nuevo lo llenaba de más sentimientos encontrados –
- ¿Quién? – preguntó algo confuso Sizhui al sentir una voz susurrante – Jingyi… - suscitó volteando lentamente hacia la persona que estaba acostada, encontrándose con una imagen inesperada, había despertado, lo estaba llamando y también se intentaba levantar algo apresurado - ¡No, espera! – se regresó corriendo –
Logró llegar antes que Jingyi saliera de la cama por completo…
- No te vayas – dijo Jingyi al ser sostenido por Sizhui –
- Descuida – sonrió emocionado su amigo – te acompañaré – dijo – me alegra tanto verte despierto, estaba muy preocupado – continuaba ayudándolo a sentarse en el borde de la cama –
- ¿No estoy soñando, verdad? – preguntaba el joven algo confuso y limpiando un poco su rostro –
- Por supuesto que no – confirmó Sizhui colocando un manta en sus hombros – estás en casa –
- Debo parecer un tonto ahora – dijo algo apenado tomando los bordes de la manta para cobijarse más – llamándote de esa forma – añadió –
- No hay problema, has pasado por mucho no necesitas disculparte por nada – dijo Sizhui – ahora solo debes recuperarte –
- Creí que nunca iba a regresar – sollozó recordando vagamente su cautiverio y tocando su cuello ahora curado y vendado – esa cosa no me dejaba pelear… - añadió mirando sus manos temblorosas –
- Jingyi… - dijo su amigo algo abatido – no fue tu culpa, ya sabemos que pasó, ninguno hubiera podido escapar tan fácil –
Su corazón estaba lleno de muchos sentimientos en ese momento, su tristeza y frustración por todo lo que había pasado seguían vagando en su cabeza, pero verse en su hogar y ver de nuevo a alguien en quien confiar le hacía alejar la pesadez de su espíritu y disminuir su llanto, que no había cesado desde que abrió los ojos…
- Llamaré al médico para que te revise – dijo Sizhui levantándose suavemente –
- ¡No! - ¡No quiero que me dejen aquí! – replicó Jingyi sujetándose lo más fuerte que pudo de su amigo – tu sabes de medicina también – dijo sin soltarlo - ¿para qué quieres otro médico? –
- Jingyi…. – dijo el otro algo contrariado – pareces un niño –
- Me acabo de despertar – reclamó -
- Está bien – suspiró el joven notando que el otro comenzaba a soltarlo – te revisaré ahora, pero el jefe médico vendrá de todos modos –
Durante unos minutos hubo un silencio dentro de la habitación.
Sizhui revisó el pulso de su amigo encontrándolo estable, se alivió un poco de ver que su cuerpo estaba funcionando normalmente… y esperaba que la inseguridad que tenía fuera producto de alguna pesadilla antes de despertarse…
- Lamento no haber podido rescatarte antes – dijo Sizhui terminando su revisión –
- No fue tu culpa – dijo Jingyi levantando su mirada – yo… te escuché llamarme… pero aunque lo intenté no pude hablar – añadió algo triste – no hay nada que disculpar para ninguno –
- Si… pero igual lo lamento – dijo el joven mayor – me alegra que estés de vuelta – añadió abrazándolo – solo recupérate pronto –
- Está bien – sonrió Jingyi correspondiendo el abrazo –

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