CUENTOS DE LA MONTAÑA CANG QIONG: Veneno Púrpura (2)

 Capítulo 2: Informe no terminado



Tras una serie de movimientos violentos y muchas horas de lucha, el miasma retrocedió un poco dejando una estela desoladora para el grupo… Qi Qingqi y Wei Qing Wei yacían en el suelo, sus espadas estaban fisuradas en varias partes y ellos…estaban completamente derrotados…

Los ojos de Shen Qingqiu se abrieron pesadamente tras un ligero movimiento que lo hizo notar que se encontraba atrapado en una pared llena de ramas negras; las cuales lo rodeaban de forma acalorada apretando su pecho y abdomen….le costaba trabajo respirar y el miasma lo rodeaba sin reparos…

Como pudo logró librarse de las ramas y caer al suelo, un dolor intenso lo invadió mientras una extraña tos no lo dejaba reincorporarse por completo… buscó como pudo algún rastro de lo que los había atacado. Sin embargo, solo había más destrucción y los vestigios de una batalla campal en su contra.

- ¿Qué…? - susurró algo agotado mientras se acercaba a sus compañeros - ¿en serio está sucediendo esto? – interrogó pensativo - ¿Liu Qingge? – llamó al notar la ausencia del señor de Bai Zhan – 

Se aseguró de tratar un poco las heridas de sus compañeros a la vista que nadie lo miraría y luego de reposar un poco se alejó para buscar a Liu Qingge en los alrededores del lugar…aunque se ayudó con talismanes de búsqueda no logró encontrar un rastro sobre su paradero… el tiempo corría y no era bueno para sus otros acompañantes permanecer en un lugar tan hostil; sus heridas eran graves y habían perdido mucha sangre en la pelea, a su vez su cuerpo también estaba flaqueando y comenzaba a sentir extraños espasmos en su estómago y pecho…

Aunque fuera una problema más para él, tenía que volver a la montaña Cang Qiong…la misión había fallado terriblemente, aún con 4 maestros… así que en cuestión de un par de horas sacó a sus compañeros de la villa y dejó una señal para seguir buscando a su compañero, era lo mejor considerando las circunstancias y que debía dar una explicación… 

Un poco congestionado y agotado comenzó el camino de vuelta mientras sus talismanes de rastreo proseguían la tarea en el lugar…solo vio como poco a poco se alejaban y la luz tenue de sus pergaminos titilaba mientras giraba y rodaba por los alrededores…


- Infeliz cabeza hueca – replicó entre dientes algo molesto – 

El regreso a la secta fue silencioso y tras un aviso relámpago subió y llegó primero con Mu Qingfan al pico Qian Cao…

- Shixiong…. – dijo el sanador al verlo llegar junto a dos inconscientes líderes - ¿qué ha pasado? – 

- Algo salió mal – dijo cansado – te lo dejaré a ti – añadió dando la espalda mientras algunos discípulos se encargaban de los líderes heridos – iré a darle el informe a  Zangmen-shixiong sobre lo ocurrido – 

- Espera un poco – interrumpió Mu Qingfan - ¿no estás herido también?  - interrogó serio – 

- Nada urgente o de lo que deba preocuparse shidi – dijo Shen yéndose con el líder mientras respiraba hondo y evitaba doblarse un poco producto del malestar en su pecho – 

Dejando atrás a sus compañeros de misión y en manos de Qian Cao, ahora solo le restaba llegar con Yue Qingyuan antes que las cosas empeorarán más de lo que estaban… llegó al pico Qiong Ding más cansado y adolorido pero prosiguió su paso sin dar un vistazo de dolor.

- Entonces, ¿la misión falló? – decía incrédulo el líder Yue – 

- Sí, fue inesperado pero lo que encontramos en la villa no era algo físico en su totalidad – decía Shen – no logramos detenerlo pero a cambio tuvimos una pelea muy fuerte, por separado, Liu-shidi sigue perdido pero dejé algunos rastreadores mientras se regresa al lugar… - 

- ¿Por qué no estás herido como nuestros maestros? – replicaron varias voces que interrumpieron la reunión – nos enteramos que están muy graves – 

- Aguarden un momento – replicó el líder muy serio – estoy hablando con unos de sus maestros, no interrumpan – 

Con un movimiento de manos, los hizo salir y guardar silencio mientras se quedaba con Shen Qingqiu en el recinto…

- ¿Qué tan graves están? – preguntó al estratega – 

- Es considerable, son heridas abiertas y han perdido mucha sangre – respondió Shen algo pensativo – 

- ¿Y tú? – preguntó seguidamente mientras se acercaba - ¿no tienes alguna herida?

- Nada grave, no necesito que me revisen – dijo enojado por la cercanía – 

- Deberías dejar que te revisen – 

- Estoy bien – replicó secamente – si no es más regresaré a mi pico antes volver a salir – 

- El informe está incompleto, shidi – dijo el líder Yue – no puedes salir hasta que revisemos todo lo que ha pasado y saber qué grado de riesgo tenemos, eso lo sabes – 

- Pero… - cortó abruptamente el maestro Shen – como quieras – dijo saliendo del lugar ante la mirada recelosa de los discípulos que habían irrumpido antes – mocosos – suspiró molesto – 

Usando a Xiu Ya, regresó a su cumbre, casi no dijo nada cuando llegó a pesar de las caras de sus discípulos al verlo un poco agotado y pálido…entró a su pequeña casa de bambú y solo hasta ese momento logró soltar todo el dolor que llevaba su cuerpo encima tras aquella batalla… sus rodillas cedieron y su aliento comenzó a hacerse pesado, su estómago se revolvía mientras comenzaba a temblar ligeramente, no era frío externo; era una sensación que le atravesaba los huesos y la piel, lo había sentido desde el momento que despertó tras la pelea… era evidente que aquellos síntomas no eran normales, pero tampoco cedería a dejarse tratar, Mu Qingfan no lo veía con buenos ojos desde hacía un tiempo, y su pregunta fue más que todo genérica y protocolaria, no era que tuviera la intención de tratarlo, al menos no con la sinceridad del caso…

Adolorido y mareado preparó un té medicinal con algunas semillas y plantas que guardaba para emergencias y luego de reponerse un poco tomó un pequeño baño medicinal. Sus síntomas se calmaron pero la sensación de opresión continuaba un poco, con un ligero suspiro se resignó un poco y tras vestirse nuevamente se acostó esperando tener algo de reposo…

………………………………….

Por su parte, la salud de Qi y Wei aunque no mejoró rápidamente; si estaban algo estables luego del tratamiento, pero no despertaban aún… Mu Qingfan estuvo vigilando toda la noche en caso de algo inesperado, pero solo notó el pesado respirar de sus compañeros y el sueño profundo…

- Su vida no corre peligro – decía pensativo – tienen miasma venenoso en su cuerpo pero puede ser depurado con el tratamiento – agregó haciendo algunas anotaciones – 

Tras meditar un poco y revisar a sus compañeros, decidió tener una charla con su líder…

………………………….

- Me alegra escuchar que estén fuera de peligro – decía el líder Yue un poco aliviado por las palabras del sanador - ¿Shen-shidi ya fue contigo? – 

- No, dijo que estaba bien – respondió Mu Qingfan pensativo – pero asumiendo las  heridas de nuestros compañeros es muy extraño que shixiong no tenga heridas o  presente algún envenenamiento después de lo ocurrido en la misión, no fue algo pasajero – explicó seriamente – de ser posible me gustaría revisar su estado de salud y descartar sospechas hacía él – 

- Intentaré hablar con él – dijo el líder Yue – me dijo lo mismo ayer en el reporte, envíe un grupo nuevo para que busquen a Liu Shidi, de los 4, él es el único que desapareció…. – 

- Por ahora me despido, Zangmen-shixiong – dijo el sanador – 

……………………………………….

En el pico Qing Jing, el maestro apenas intentaba abrir los ojos después de una noche de sueño pesado…algo incómodo por el malestar y por el hecho de haber caído prácticamente inconsciente sin tener un solo salto en su profundo sueño.

Con algo de cansancio y dolor de cabeza se levantó y tras lavar su cara y parte de su cuerpo se arregló como de costumbre con un conjunto de túnicas en tonos verde agua y blanco, batalló un poco con su cabello pero logró peinarse como siempre y tras un rato de meditarlo salió a dar un recorrido por la cumbre.

No hubo cambios; todo seguía igual, discípulos en sus prácticas rutinarias, algunos con tareas domésticas otros intentando llamar su atención…nada fuera de lo común salvo el discípulo de Qiong Ding, que llegaba para entregar un mensaje del líder.

- Saludos maestro Shen – dijo el joven muy educadamente – el líder de secta le envía este mensaje -  añadió extendiendo un pequeño pergamino – 

Sin decir palabras, recibió el mensaje despidiendo al discípulo… al parecer no estaría tranquilo el día.


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